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martes, 5 de julio de 2011

Historias del Aeropuerto de Ben Gurion (1)


(Este cartel del aeropuerto Ben Gurión es sólo aplicable si tienes una visión "pro-israelí" del conflicto)

La organización Palestine Justice Network, dedicada a crear una red de activistas internacionales a favor de Palestina, ha creado un evento cuanto menos significativo para los siguientes días.

Dicha actividad se hace llamar "Welcome to Palestine". Entre los días 8 y 16 de julio está prevista la llegada de entre 600 y 800 personas al aeropuerto internacional de Ben Gurion, en Tel Aviv. Éstas van a declarar en la oficina de sellado de pasaporte que van a visitar Palestina.

¿Cómo va a ser de efectiva esta actividad? La verdad es que no soy muy optimista al respecto. Hay que decir que incluso entre las personas que declaran que van a Cisjordania (es mejor no pronunciar la palabra maldita "Palestina" en el Ben Gurion) y no han repetido el viaje demasiado, es muy difícil que le denieguen la entrada. Pero te lo ponen difícil. Es bastante habitual (a mí mismo me ha pasado) tener que quedarse hasta 8 horas retenido en el aeropuerto sin recibir una explicación o siendo sometido a interrogatorios absurdos del estilo (éste es verídico):

"-¿Cuál es el propósito de su visita a Israel?
- Vengo a hacer x.
- Mmmm... ya veo... ¿cómo se llama su abuelo?
- ¿El paterno o el materno?
- Ambos.
- Blas y Pepe.
-Ahá,... ¿tiene relación con alguna institución o persona que tenga relación con el terrorismo?
- Mmmm...no.
- (dejando una hoja en blanco sobre la mesa) Piénselo bien. Tómese su tiempo. Por cierto, ¿tiene familiares árabes?"


La idea es la siguiente: hay que dejar claro que las personas que van a Palestina no son bienvenidas. Me imagino que denegar entradas a tutiplén sería contraproducente para Israel debido a los acuerdos bilaterales entre Israel y la Unión Europea (un israelí no necesita visado para entrar en Europa, al igual que un europeo para entrar en Israel), pero hay que hacer ver que no te lo van a poner fácil. Cualquier política encaminada a aislar a Palestina es bien recibida en Israel.

¿Cómo reaccionará Israel ante esto? Probablemente de ninguna manera. Me imagino que la mayoría de activistas pasará sin problemas, algunos serán retenidos algunas horas en el aeropuerto y unos pocos serán devueltos a sus países (ya se encargará la Hasbará de demostrar sus conexiones con el terrorismo internacional). Aunque tampoco me extrañaría que hubiera algún suceso similar al que le ocurrió a la estadounidense Lilly Sussmann en 2009, a quien le dispararon tres veces en su ordenador portátil "por motivos de seguridad" cuando quería entrar a Israel por tierra desde Egipto.

Estado del ordenador de Lilly Sussmann tras la revisión de seguridad.


El problema para las personas extranjeras que vivimos en Palestina tiene varias vertientes. Para empezar, la Autoridad Palestina no tiene capacidad para conceder visados de trabajo, a no ser que sean para organizaciones oficiales (ONU, UE, etc), con lo cual a lo máximo que se puede aspirar es a conseguir visados de voluntariado de un año de duración a través de las oficinas de inmigración dentro de Israel. Por supuesto, jamás se conceden dichos visados a gente que quiera establecerse en Cisjordania (lo de Gaza ni se plantea). Estas personas están obligadas a mentir si quieren recibirlo.

Sin embargo, lo peor del Ben Gurion no es el trato que recibimos los extranjeros. Para los palestinos es mucho peor, por supuesto.

Para empezar, sólo los palestinos con pasaporte israelí o permiso de residencia en Jerusalén tienen derecho a utilizar dicho aeropuerto. Los palestinos de Cisjordania están obligados a salir al aeropuerto de Amman, en Jordania para viajar a cualquier lugar volando (hay que recordar que una de las políticas de ocupación de Israel es impedir que Palestina tenga un aeropuerto propio, lo cual ha sido incluso una condición para la paz en todas las negociaciones que han tenido lugar). Ir a Amman desde Cisjordania puede ser toda una aventura. El puesto fronterizo más conocido de los que separan Jordania de Cisjordania es el puente de Allenby/ Rey Hussein. En dicho punto fronterizo, en la parte de Israel, hay dos pasos: uno para palestinos y otro para el resto del mundo. Por supuesto, ambos controlados por Israel (cosas de la ocupación). En temporada alta (verano), pasar a Jordania lleva su tiempo debido a las aglomeraciones de gente. Un ciudadano cualquiera puede verse retenido en la frontera hasta unas 4 horas si tiene mala suerte. Un palestino, hasta 2 días. Otra prueba palpable de la política de apartheid de Israel.

El paso de Allenby para los palestinos (estos son los que esperan fuera, porque dentro está lleno).
Foto realizada el 28 de julio de 2009, con una temperatura aproximada de 40º.
Fuente: UPI Photo/ Jim Hollander/ Pool


Pero volvamos al Ben Gurion, y hablemos de los palestinos que sí que pueden utilizar dicho aeropuerto. Cuando vas a salir de Palestina a través del Ben Gurión, hay que pasar un control de seguridad que deja en paños menores a las noticias que oímos acerca de los aeropuertos españoles, ingleses, o incluso estadounidenses. Cuando llegas, antes de facturar, los primeros agentes de seguridad comienzan el interrogatorio. Unas preguntitas para ver qué hacías por aquí y cómo eres de peligroso. Tras esas preguntas, te empiezan a pegar pegatinas por todas partes con un número que determina tu peligrosidad (el 1 es el menos peligroso y el 6 el presunto terrorista). Me imagino que la seguridad tendrá un protocolo para determinar la peligrosidad del sujeto. El problema es que los asuntos raciales tienen importancia aquí. Si eres un israelí judío, difícilmente te van a poner algo que no sea un 1. Si eres un israelí árabe, es imposible acceder a un 1 (al menos, yo jamás lo he visto, y estas cosas las suelo analizar). Si eres un palestino con permiso de residencia en Jerusalén, de un 5 no bajas. Estos "pequeños detalles" son los que nos pueden hacer comprobar hasta que punto el racismo está enquistado en el estado de Israel. No hace falta tener un historial policial para ser considerado peligroso. Ser árabe basta.

Y no nos rasguemos las vestiduras, porque es algo que ocurre, con mayor o menor disimulo, en muchos otros aeropuertos españoles, europeos o americanos. Aunque no lo tengamos tan matematizado como Israel. Por algo son líderes en el sector de la seguridad...

He decidido numerar el artículo, porque hay muchas más historias sobre la política aérea de seguridad. Historias como el registro de los archivos personales de un ordenador, o de cómo la seguridad israelí pasa por encima de la Guardia Civil en Barajas o El Prat. Espero poder narrar pronto nuevas historias.

domingo, 24 de abril de 2011

Colono abatido en Nablus. Doble vara de medir israeli

Naplusa, con 135.000 habitantes es una de las ciudades mas pobladas de Cisjordania, situada cerca del rio Jordán y a unos 60 km de Jerusalén viene a ser el centro comercial de la región siendo su principal producción aceite de oliva, jabón y vino.

Desde hace ya unos cuantos años la AP tiene transferidas todas las competencias (incluida la seguridad) de la ciudad. Por lo que cualquier ciudadano israelí necesita el permiso de la autoridad competente para entrar en Naplusa.

La ciudad y sus alrededores es rica en yacimientos arqueológicos, como la supuesta tumba del patriarca hebreo José donde numerosos colonos judios y peregrinos acuden regularmente a rezar, no siempre con la autorización correspondiente.

La chispa que prende la mecha

La pasada noche un convoy de tres vehículos repletos de colonos realizaron una de esas visitas ilegales, con la mala suerte de que se encontraron a su salida con un control policial de la Autoridad Palestina. No es la primera vez que ocurre, normalmente los colonos son detenidos y transferidos a las pocas horas a las autoridades israelíes.

Sin embargo esta vez el grupo de colonos (por nerviosismo o por lo que fuera) decidió hacer caso omiso a las advertencias dándose a la fuga. Fue entonces cuando la policía abre fuego provocando la muerte de una persona y heridas a otras tres.

Primeras consecuencias

Las reacciones no se hacen esperar, mientras la AP abre una investigación para aclarar lo sucedido el ejercito cierra los accesos a Naplusa, intensifica los controles y dispersa cualquier atisbo de protesta palestina a la vez que los colonos inician su particular venganza apedreando y quemando coches palestinos






Niño palestino herido por las piedras lanzadas por los colonos.






¿que hubiera pasado de haber sido a la inversa?

Supongamos que sucede precisamente a la inversa, un grupo de palestinos haciendo caso omiso a las ordenes que les dan militares israelíes son abatidos.

En este caso Ehud Barak en vez de afirmar que no hay nada que justifique estas muertes diria que esas muertes estan perfectamente justificadas...y porsupuesto no serian tachados ni de asesinos ni de terroristas si no de valientes jóvenes que solo cumplen con su deber. Los terroristas serian los palestinos abatidos salvo que se demostrara lo contrario.

Es increíble como cambia la cosa dependiendo de que uno sea palestino o israelí.

lunes, 18 de abril de 2011

Awarta; un claro ejemplo de apartheid.

En el caso de la familia Foguel, asesinada en el asentamiento ilegal de Itamar, si aplicáramos el famoso time-line veríamos que anteriormente cuatro palestinos fueron asesinados por colonos israelíes de Itamar tal y como viene a explicar Jeremiah Haber en su blog.

En el ultimo caso, el colono fue puesto en libertad bajo fianza y no se presento al juicio, en el penúltimo, donde un colono asesino a un agricultor de 24 años, el sospechoso no fue localizado.

Sin embargo el asentamiento ilegal de Itamar no fue puesto bajo toque de queda, ni hubo detenciones masivas para encontrar al culpable, no se destrozo el mobiliario de las casas ni se robo a los detenidos, tampoco se les agredió...algo que actualmente si esta ocurriendo en el pueblo de Awarta.

Todo esto es posible debido a que pese a estar en el mismo territorio, en casos criminales los colonos están bajo jurisdicción de las autoridades civiles israelies, a diferencia de los palestinos que están bajo jurisdicción militar israeli.

En la Sudáfrica del apartheid ocurría algo similar y precisamente se empleaba la misma justificación; se aplicaban legislaciones distintas por que la gente de color no era ciudadana sudafricana como los afrikaners blancos, si no del bantustan de turno.

Para que despues digan que Israel no practica el apartheid.




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Imagenes: detenciones, registros y destrozos en Awarta.

Artículos relacionados:
Awarta sufre un castigo colectivo

Itamar.

Cuando los colonos matan palestinos

domingo, 28 de noviembre de 2010

Israel ha convertido a Belén en una gran cárcel, denuncia el alcalde Víctor Batarseh

La ciudad está zonificada en tres categorías. La zona A depende de la autoridad palestina, pero no tiene posibilidades de acoger más población. La B tiene policía israelí. Y la C depende directamente del gobierno de Israel.

(para seguir leyendo clica aquí)

miércoles, 12 de mayo de 2010

¿Apartheid en Israel?

Cualquiera que haya vivido en la Sudáfrica del apartheid y viaje hoy a Israel, observará cosas desagradablemente familiares


Jaume Saladrigas | Cape Town (Sudáfrica) 23/03/2010

Es habitual leer noticias acerca del malestar que causa a los políticos israelíes el actual clima de antisemitismo que, según ellos, se ha instalado en España. Por antisemitismo hay quien entiende opiniones contrarias o que cuestione el proceder de la actual Administración de Israel. El estado hebreo es el del Apartheid, se oye decir a menudo. ¿Por qué las autoridades israelíes se indignan cada vez que a alguien se le ocurre hacer comparaciones con el antiguo sistema de apartheid en Sudáfrica? ¿Y qué tiene, díganme, de antisemita decir algo así?

(para seguir leyendo clica aquí)

sábado, 17 de abril de 2010

La orden dictada por el ejército israelí permitirá deportaciones masivas desde Cisjordania

Amira Hass
Haaretz


Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández




Con el pretendido objetivo de evitar que se produzcan infiltraciones, esta semana entrará en vigor una nueva orden del ejército israelí que posibilitará la deportación de decenas de miles de palestinos desde Cisjordania, permitiéndole también presentar acusaciones que pueden acarrear sentencias de cárcel de hasta siete años.

Cuando la orden entre en vigor, decenas de miles de palestinos se convertirán automáticamente en delincuentes criminales que serán probablemente severamente castigados.

Teniendo en cuenta las actuaciones de las autoridades encargadas de la seguridad a lo largo de la última década, es muy posible que los primeros palestinos contra quienes se utilicen las nuevas normas sean aquellos cuyos documentos de identificación lleven como domicilio la Franja de Gaza –gente nacida en Gaza con sus niños nacidos en Cisjordania- o contra aquellos que hayan nacido en Cisjordania o en el extranjero que, por diversas razones, hayan perdido su estatuto de residencia. También es probable que se utilicen contra las esposas de palestinos nacidas en el extranjero.

Hasta ahora, los tribunales civiles israelíes han impedido de vez en cuando la expulsión de esos tres grupos de Cisjordania. Sin embargo, la nueva orden les coloca bajo la jurisdicción única de los tribunales militares israelíes.

La nueva orden define como infiltrado a cualquier persona que entre ilegalmente en Cisjordania, así como a “cualquier persona que esté presente en la zona y no tenga un permiso legal”. La orden lleva al extremo la definición original de infiltrado de 1969, por la que el término sólo se aplicaba originalmente a los que permanecieran ilegalmente en Israel después de haber pasado por países entonces clasificados como estados enemigos: Jordania, Egipto, Líbano y Siria.

El lenguaje de la orden es a la vez general y ambiguo, y estipula que el término infiltrado se aplicará también a los residentes palestinos en Jerusalén, a los ciudadanos de países con los que Israel tiene lazos de amistad (como los EEUU) y a ciudadanos israelíes, ya sean árabes o judíos. Todo esto dependerá de la valoración de los comandantes de las Fuerzas Armadas israelíes sobre el terreno.

El Centro Hamoked para la Defensa de los Individuos fue la primera organización por los derechos humanos en hacer advertencias contra la orden, que se firmó hace seis meses por el entonces comandante de las fuerzas armadas en las áreas de Judea y Samaria, Gadi Shamni.

Hace dos semanas, la directora de Hamoked, Dalia Kerstein, envió al Mando Central de las fuerzas terrestres, Avi Mizrahi, una petición para que aplazara la orden, teniendo en cuenta “los inmensos y graves cambios que iba a imponer en los derechos humanos de gran número de personas”.

Según las disposiciones, “se presume que una persona es un infiltrado si está presente en un área sin un documento o permiso que atestigüe su presencia legal en la zona sin una justificación razonable”. Tal documentación, se dice, debe haber sido “emitida por el comandante de las fuerzas armadas en las áreas de Judea y Samaria o de alguien que actúe en su nombre”.

Sin embargo, las instrucciones no son nada claras sobre si los permisos se refieren a los que están actualmente en vigor o también se refieren a los nuevos permisos que los comandantes militares deban dictar en el futuro. Las disposiciones tampoco son claras en cuanto al estatuto de los que tienen documentos de residencia de Cisjordania, e ignora la existencia de la Autoridad Palestina y los acuerdos que Israel firmó con ella y con la OLP.

La orden estipula que si un comandante descubre que un infiltrado ha entrado recientemente en un área determinada, “puede ordenar su deportación antes de que transcurran 72 horas desde el momento en que se le entrega por escrito la orden de deportación, con la condición de que el infiltrado sea deportado al país o zona desde donde se infiltró”.

La orden permite también procedimientos penales contra sospechosos de infiltración que pueden acarrear sentencias de hasta siete años de cárcel. Los individuos que puedan probar que entraron legalmente en Cisjordania pero que no tenían permiso para permanecer allí, serán también juzgados pudiéndoseles condenar a sentencias máximas de tres años. (Según la actual ley israelí, los residentes ilegales reciben por lo general sentencias de un año).

La nueva disposición permite también que el comandante del ejército en la zona requiera que el infiltrado se pague el coste de su propia detención, custodia o expulsión, hasta un total de 7.500 nuevos shekels [alrededor de 1.500 €].

El temor de que los palestinos con domicilio en Gaza sean los primeros en ser perseguidos por esta orden se basa en las medidas que Israel ha adoptado en los últimos años para restringir su derecho a vivir, a trabajar, a estudiar e incluso a visitar Cisjordania. Esas medidas violan los Acuerdos de Oslo.

Desde 2007, según una decisión del comandante en Cisjordania que no se apoyaba en la legislación militar, los palestinos con dirección en Gaza deben solicitar un permiso para permanecer en Cisjordania. Desde el año 2000 se les viene definiendo como visitantes ilegales si tienen dirección en Gaza, como si fueran ciudadanos de un estado extranjero. A muchos de ellos se les deportó a Gaza, incluidos los nacidos en Cisjordania.

En la actualidad, los palestinos necesitan permisos especiales para entrar en zonas cercanas al muro de separación, aunque sus hogares se encuentren allí, y hace ya tiempo que se les está expulsando del Valle del Jordán sin necesidad de autorización especial alguna. Hasta 2009, los jerosolimitanos orientales necesitaban permiso para entrar en el Área A, territorio, en teoría, bajo control de la Autoridad Palestina.

Otro grupo que se teme va a resultar especialmente dañado por las nuevas normas son los palestinos que se trasladaron a Cisjordania siguiendo la normativa de la reunificación familiar, que Israel dejó de autorizar hace ya varios años.

En 2007, a base de un cierto número de peticiones de Hamoked y como gesto de buena voluntad hacia el Presidente palestino Mahmoud Abbas, decenas de miles de personas recibieron tarjetas de residencia palestina. La AP distribuía las tarjetas, pero Israel tenía el control exclusivo de quién podía recibirlas. Sin embargo, miles de palestinos permanecieron clasificados como “visitantes ilegales”, incluidos muchos que no son ciudadanos de ningún otro país.

La nueva orden es el último paso dado por el gobierno israelí en años recientes para exigir permisos que limitan la libertad de movimiento y residencia anteriormente concedidos mediante las tarjetas de identificación palestinas. Las nuevas regulaciones son especialmente radicales, permitiendo medidas penales y la expulsión masiva de los palestinos de sus hogares.

La oficina del portavoz del ejército dijo en respuesta: “Las enmiendas a la orden para impedir las infiltraciones, firmadas por el Mando Central de las fuerzas del ejército de tierra, se emitieron como parte de una serie de manifiestos, órdenes y nombramientos en Judea y Samaria, en lengua hebrea y árabe, como se requiere, y se expondrán en las oficinas de la Administración Civil y en los despachos de los abogados de los tribunales militares de Judea y Samaria. El ejército israelí está preparado para cumplir la orden, que no se aplicará a los israelíes sino a los visitantes ilegales en Judea y Samaria”.

sábado, 20 de marzo de 2010

Ilan Pappe y Ronnie Kasrils hablan de Palestina y de la experiencia sudafricana

Hanan Chehata
Middle East Monitor


Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos


El historiador israelí Ilan Pappe y el activista sudafricano en contra del apartheid y ex ministro Ronnie Kasrils hablaron el pasado 10 de marzo en el Parlamento británico sobre la oposición al apartheid. Establecieron comparaciones entre la naturaleza opresiva del antiguo régimen de apartheid sudafricano y el actual gobierno israelí, e hicieron hincapié en el camino que Palestina tenía por delante.

Ilan Pappe: “El sionismo es un proyecto de engaño que ha tenido mucho éxito”. Se puede luchar contra el engaño, aun cuando no se pueda luchar contra la ocupación

Basta con leer el título de uno de sus libros, La limpieza étnica de Palestina*, para entender por qué tantos miembros de la sociedad israelí estrechos de miras consideraron que su misión era hacer la vida imposible al valiente y franco académico, el profesor Ilan Pappe. Tuvieron tanto éxito que éste se vio obligado a abandonar Israel, su país de nacimiento. Tras las continuas amenazas de muerte y peticiones de que fuera expulsado vino a vivir a Gran Bretaña. “Nosotros hemos ganado con la pérdida de Israel”, como dijimos en este programa. Actualmente profesor de historia en la Universidad de Exeter, Ilan Pappe es un judío israelí y uno de los miembros más destacados de los llamados Revisionistas o Nuevos Historiadores. Centra su trabajo en revelar los mitos del sionismo y en exponer lo que éste es verdaderamente.

“El sionismo es un proyecto de engaño que ha tenido mucho éxito”, afirmó, y añadió que “el elemento más importante del que un activista debería ser consciente es el elemento del engaño. Es un elemento extremadamente importante”. Para Ilan Pappe el difunto profesor palestino Edward Said fue uno de los primeros intelectuales en señalar este engaño.

Hay que encarar el engaño que utiliza Israel para encubrir sus crímenes porque puede tener ramificaciones muy graves. Por ejemplo, la misión de investigación de las Naciones Unidas que elaboró el Informe Goldstone no fue la primera comisión que investigó a Israel por sus crímenes de guerra. Tras la invasión israelí de Líbano en 1982 se creó la Comisión McBride que llegó a la conclusión de que Israel había cometido crímenes de guerra y posiblemente crímenes contra la humanidad. Sin embargo, declaró el profesor Pappe, “el Informe McBride se sepultó”. En las Naciones Unidas ningún Estado occidental lo tomó en serio. Afirmó que esto demostraba el poder que tiene el engaño sionista. Sólo tres meses después de las brutales masacres israelíes en Líbano los medios de comunicación y los políticos occidentales habían aceptado las excusas de Israel y su falsa versión de lo que había ocurrido. Israel se limitó a afirmar que el problema en Líbano era un problema entre libaneses cristianos y libaneses musulmanes, y que realmente no tenía nada que ver con ellos. Los medios occidentales “digirieron” esta mentira sin tener en absoluto en cuenta los hechos. Pero el Informe Goldstone, afirma Pappe, tiene una oportunidad de correr una suerte diferente si nos damos cuenta ahora de las tácticas sionistas. Por el momento existe el peligro de que la historia se repita en el sentido de que el ataque israelí a Gaza habla por sí mismo y, sin embargo, parece que Occidente tiene la misma voluntad que en 1982 de aceptar la versión israelí de los hechos cuando [los israelíes] afirman que “tenemos poco de lo que culparnos, hay poco de lo que culparse....”, simplemente, sigamos adelante [De hecho, como informamos hace unos días en MEMO, el ex presidente del Shin Bet israelí dijo exactamente en Londres el pasado 8 de marzo: “Olvidemos el pasado y sigamos adelante”].

Pappe explicó que el engaño del sionismo tiene tras de sí todo un aparato de Estado. Todos los recursos del Estado de Israel se canalizan para vender a las personas que viven ahí y a las de todo el mundo su propia “versión” de los acontecimientos para proporcionar una cobertura a la siguiente incursión militar israelí.

Éste es el lado deprimente de la cuestión. Sin embargo, en un tono más optimista Pappe indicó que puede que los palestinos no dispongan del poderío militar, de la fuerza económica o ni siquiera de recursos básicos, pero tienen de su parte activistas y académicos, de tal modo que se puede y se debe luchar contra el engaño, aun cuando no se pueda luchar físicamente contra la ocupación. Existe al menos un ámbito en la lucha entre el sionismo y los palestinos en el que hay un campo de juego aún mayor y en el que los palestinos están ganando: Israel frente a Palestina también es rico frente a pobre; fuerza diplomática (a Israel lo apoya una superpotencia) frente a un movimiento nacional fragmentado; poderío militar frente a una población civil. Con todo, cuando se llega a conocer [los hechos], Palestina gana el balance de poder. Gracias a la difusión del genuino conocimiento y de una narración histórica verdadera, al movimiento de solidaridad con Palestina, a Internet, a la información honesta de los medios, etc, “Israel ha perdido”.

¿Deslegitimar a Israel? Es el momento de un “cambio de régimen”

Israel se está tomando muy en serio la llamada campaña para “deslegitimar a Israel”. A los israelíes que salen del país incluso se les suministra un “kit” especial en el aeropuerto que se supone que les ayudará a ser embajadores de su país en el extranjero. Pero, afirma Pappe, realmente no existe una campaña para deslegitimar a Israel. Es una amenaza imaginaria que han creado los israelíes. “Nada puede justificar 10.000 presos políticos, muchos de ellos niños”. Nada en ningún código moral o ético puede justificar 40 años de ocupación. “No se puede mantener una justificación ética durante de 40 años”. Por ello, en vez de enfrentarse a las cuestiones éticas, morales y prácticas que amenazan a Israel, “crean una amenaza imaginaria contra Israel”, la amenaza del Movimiento de Solidaridad con Palestina e incluso la “amenaza de Ilan Pappe”.

En los últimos siete u ocho años [los israelíes] se han centrado en la amenaza del “antisemitismo”, pero ahora muchos de sus críticos son los propios judíos, por lo que se están dando cuenta de que este lamento ya no funciona. Ahora están sustituyendo este lamento por una supuesta amenaza a la propia “existencia de Israel”. Si una persona osa criticar a Israel hablando de suprimir el muro de separación o de liberara a los presos detenidos ilegalmente, se revuelven y afirman que esta persona “está poniendo en tela de juicio el derecho básico de Israel a existir”, lo cual no es cierto. En opinión de Pappe, aunque el “Estado” de Israel pueda tener derecho a existir, eso no significa que el “régimen” en Israel tenga derecho a existir. Los regímenes cambian constantemente, señaló, y para regocijo de la audiencia indicó que Occidente es un firme defensor del “cambio de régimen” ya sea en Iraq o en cualquier otra parte del mundo. Los israelíes afirman adherirse a los altos principios de los valores éticos, lo que es una gran noticia porque si verdaderamente es el caso, ellos mismo deberían ser los primeros en pedir un cambio de régimen en Tel Aviv.

Israel se encuentra en un estado de “pánico”

“Estamos llegando a un punto en que la derrota israelí en la batalla de la información y de la narrativa hará que el régimen israelí sea aún más violento en contra de los palestinos”, predijo Pappe. Estableció la analogía de que incluso el régimen de apartheid sudafricano se hizo más cruel en sus políticas hacia el final. Argumentó que el “deseo de Netanyahu de desobedecer a Estados Unidos” (aludiendo a su negativa a congelar la construcción de colonias ilegales) no era una táctica calculada diseñada para poner en evidencia a Estados Unidos, sino que “es su pánico”. Estamos “muy cerca del momento de la verdad” e “Israel no tiene otra opción”; al menos, no hay más opciones diplomáticas, no hay más estratagemas. Es evidente que sus actuales políticas no funcionan. No tienen una salida diplomática pero tampoco pueden reconocer la derrota, así que en sus cabezas “puede que la solución sea una guerra contra Irán” o quizás contra Líbano o “quizá nos ayuden los palestino e inicien una tercera intifada”.

Afortunadamente, sin embargo, la victoria que se logró en Sudáfrica se repetirá en Palestina. Pappe urgió a todos los presentes a tender la mano a la propia sociedad israelí, no al gobierno, sino a las ONG y a los individuos que puedan presionar para el cambio. Debemos comprometernos con ellos, afirmó, para lograr un cambio de régimen de manera que los judíos puedan vivir pacíficamente con los palestinos.

Ronnie Kasrils: paralelismos entre el colonialismo y apartheid israelí y sudafricano, y la desposesión del pueblo originario

Ronnie Kasrils empezó en un tono optimista señalando que judíos e israelíes, como Ilan Pappe, están siguiendo los pasos del pequeño grupo de blancos sudafricanos que se alzaron en favor de la imparcialidad y la justicia durante los días más oscuros de la era del apartheid en Sudáfrica. Puede que entonces se les vilipendiara, pero después, cuando ganó la justicia, fueron elogiados. Y de forma similar, señaló al profesor Pappe, cuando gane la justicia en el caso de Palestina, sus compatriotas se quitarán el sombrero ante usted por alzar su voz en contra del régimen israelí.


bantustanes palestinos

Kasrils afirmó que se pueden rastrear muy atrás en el tiempo los paralelismos de Israel con el gobierno sudafricano del apartheid. Leyó una cita de 1961 y preguntó a la audiencia si podían identificar a la persona que afirmó: “Israel, como Sudáfrica, es un Estado de apartheid”. La pronunció el dr. Hendrick Verwoerd, primer ministro sudafricano en la década de 1960 y arquitecto del apartheid. Verwoerd pudo hacer esa comparación ya en el año 1961 porque, incluso entonces, pudo ver las similitudes entre la naturaleza étnica, de derecha y nacionalista de ambos Estados. También entendió que ambos Estados tenían que ver con el “exclusivismo” en el sentido de que “excluían” al pueblo originario. Israel es para los judíos y la Sudáfrica del apartheid bajo el Partido Nacionalista era para los blancos, sin tener en cuenta los derechos del pueblo originario. No son considerados ciudadanos y no tienen derechos. Las leyes promulgadas por quienes están en el poder proporcionan un monopolio de poder, derechos y privilegios a un grupo sobre otro tanto en el antiguo régimen sudafricano como Israel. Todos los colonos privan a los habitantes originarios de sus derechos y los expulsan de su tierra. “El genocidio colonial es espantoso”, afirmó Kasrils. A los holandeses e ingleses les costó tres siglos completar la colonización de Sudáfrica, pero en Israel este proceso ha sido mucho más rápido. Es una anacronía que este este colonialismo echara raíces en 1948, tras la Segunda Guerra Mundial, y es sorprendente que siga existiendo hoy en el siglo XXI.

El “pueblo elegido”

Ronnie Kasrils afirmó que el aspecto del “pueblo elegido” es otra similitud patente entre el modo de pensar de ambos regímenes. Los boers [término utilizado para describir a los afrikaneres blancos] utilizaban la misma táctica que han utilizado los sionistas.

[En ese momento del discurso de Kasrils un sionista se levantó, interrumpió al orador y gritó “mentira”, al tiempo que alzaba una pancarta con la bandera israelí con las palabra “mentiras” o “mentirosos” garabateadas en ella. La policía lo expulsó de la sala].

Impertérrito y de buen humor, Kasrils continuó con su analogía. Según ellos, tanto los blancos sudafricanos de la época del apartheid como los sionistas israelíes, cada uno de ellos tienen un pacto con Dios que “actúa como un agente inmobiliario” y decide dar a estas personas esta o aquella tierra sin tener en cuenta a sus habitantes originarios.

También expresó su preocupación por la ideología racista con la que se alimenta a los niños en la escuela a consecuencia de esta mentalidad. En relación con los niños en las escuelas sionistas afirmó que “el punto hasta el cual actualmente se les está lavando el cerebro es verdaderamente alarmante”.

El apartheid sudafricano “es leve en comparación con lo que están padeciendo los palestinos”

Cualquier sudafricano que va hoy a Palestina y visita Cisjordania y Gaza, o a los palestinos que viven en el Estado de Israel “vuelve conmocionado y, moviendo la cabeza, afirma que esto es mucho peor que el apartheid que conocimos nosotros”. Gran cantidad de sudafricanos afirman que “lo que nosotros padecimos es leve en comparación con lo que están padeciendo los palestinos”.

Kasrils habló a la audiencia de una visita que hizo a Cisjordania en la que conoció al difunto presidente palestino Yasser Arafat. Arafat dijo a quienes se habían reunido para mirar a su alrededor que podrían ver que Cisjordania era exactamente igual que un bantustán sudafricano [los "homelands", patrias, creados por el apartheid para las diferentes tribus], a lo que Kasrils replicó: “No, presidente, no es como un bantustán”. Siguió un sorprendido silencio antes de que aclarara lo que acababa de afirmar diciendo: “Como ve, señor presidente, los bantustanes en Sudáfrica nunca tuvieron vallas a su alrededor”. Siguió estableciendo diferencias explicándole que “nunca se enviaron tanques a los bantustanes”. Sí, hubo detenciones, tortura y asesinatos, explicó a la audiencia, pero a consecuencia de acciones de la policía, no a consecuencia de operaciones militares a gran escala sancionadas por el gobierno. Además, continuó, cuando hubo toques de queda en Sudáfrica, éstos podían durar un fin de semana o una semana, o dos, o incluso seis, pero nunca nada parecido a lo que estamos viendo en Cisjordania o Gaza. ¡Gaza lleva más de 1.000 días bajo asedio! Nosotros, los “sudafricanos, estamos horrorizados con lo que vemos que está ocurriendo”.

Palestina necesita el apoyo de la “humanidad progresista” para “detener la locura del racista y canalla Estado de Israel”

Ronnie Kasrils acabó como había empezado, con una nota positiva. Explicó que los cambios en Sudáfrica nunca se habrían producido de no haber sido por el “apoyo de la humanidad progresista” y afirmó que “Palestina necesita el apoyo de la "humanidad progresista" para detener la locura del racista y canalla Estado de Israel” y añadió que en la Palestina de hoy “están dadas las circunstancias y se están dando aun más para emular las lecciones del movimiento en contra del apartheid”. Necesitamos usar el boicot, las desinversiones y sanciones (BDS); necesitamos aislar a Israel; tenemos que invitar a la Unión Europea a que asuma sus responsabilidades y a todos los ciudadanos a que presionen a sus gobiernos para que hagan lo mismo. Elogió al Tribunal Russell sobre Palestina que tuvo lugar recientemente en Barcelona y nos aseguró que las personas que luchan por la justicia se acabarán imponiendo.

bantustanes sudafricanos

Si no “detenemos la locura del racista y canalla Estado de Israel”, afirmó, no son sólo los palestinos los que están en apuros, sino que esto llegará más lejos y llegará a nuestras puertas en Gran Bretaña. Israel habla de ataques nucleares a Irán. ¿Esto nos mantendrá a salvo? “Nos enfrentamos al ascenso de un monstruo”, señaló. “Cuando las cosas se ponen mal para los canallas que están en el poder es cuando se comportan de la manera más monstruosa. En el pasado la humanidad se alzó y debemos alzarnos de nuevo”. Urgió a apoyar a grupos como la Campaña de Solidaridad con Palestina, a trabajar juntos por la justicia y a apoyar al pueblo palestino.

Los numerosos sionistas mezclados entre la audiencia dispuestos a interrumpir hicieron cuanto pudieron para desbaratar la conferencia de la forma más descortés, pero no lograron restar valor a los convincentes discursos.

lunes, 15 de marzo de 2010

La mitad de los estudiantes israelíes de enseñanza secundaria se opone a la igualdad de derechos de los árabes

Or Kashti

Haaretz

Casi la mitad de los estudiantes de enseñanza secundaria creen que los árabes israelíes no debe tener los mismos derechos que los judíos de Israel, según el resultado de un nuevo sondeo publicado ayer. La misma encuesta reveló que más de la mitad de los estudiantes denegaría a los árabes el derecho a ser elegidos para la Knesset.

La encuesta, que se dirigió a adolescentes de varios institutos israelíes, también halló que casi la mitad de los que respondieron al cuestionario –el 48 por ciento– dijo que rechazaría las órdenes de evacuar los puestos avanzados y las colonias en los territorios palestinos.

Casi un tercio –el 31 por ciento– dijo que se negaría a hacer el servicio militar más allá de la Línea Verde.

Los resultados completos de la encuesta se presentarán hoy en un debate académico organizado conjuntamente por la Escuela de Educación de la Universidad de Tel Aviv y el Citizens' Empowerment Center in Israel (Centro de Poder de los Ciudadanos de Israel). El simposium se centrará en varios aspectos de la educación cívica en el país.

«La juventud judía no ha interiorizado los valores democráticos fundamentales», dijo el profesor Daniel Bar-Tal, uno de los organizadores de la conferencia.

La encuesta fue encargada el mes pasado por Maagar Mochot, una institución de investigación israelí, bajo la supervisión del profesor Isaac Katz. Tomó un muestreo de 536 encuestados árabes y judíos en edades de los 15 a los 18 años.

El estudio pretende medir las actitudes de los jóvenes hacia el Estado de Israel, su perspectiva con respecto a los nuevos inmigrantes y a los ciudadanos árabes del Estado y sus posturas políticas.

Los resultados dibujan el cuadro de una juventud tendente a filosofías políticas que caen fuera de la corriente principal.

En respuesta a la pregunta de si se deberían conceder a los ciudadanos árabes los mismos derechos que a los judíos, el 49,5 por ciento respondió de forma negativa. El asunto ha puesto de relieve el profundo abismo que separa a la juventud religiosa y laica, con un 82 por ciento de estudiantes religiosos que se oponen a la igualdad de derechos mientras que sólo el 39 por ciento de los estudiantes seglares se hacían eco de ese sentimiento.

La brecha entre laicos y religiosos también se manifestó cuando los estudiantes se enfrentaron a la pregunta de si los árabes debían ser candidatos elegibles a la Knesset. Mientras que el 82 por ciento de ellos con tendencias religiosas respondieron negativamente, el 47 por ciento de los adolescentes laicos estaban de acuerdo. En total, el 56 por ciento dijo que se debería negar totalmente a los árabes este derecho.

El estudio también ahondó en el asunto del servicio militar y el cumplimiento de órdenes que suscitan divisiones políticas.

Mientras que una abrumadora mayoría (el 91 por ciento) expresó el deseo de alistarse en el ejército israelí, el 48 por ciento no obedecería una orden de evacuar puestos avanzados y colonias en Cisjordania.

Aquí también los investigadores señalan nexos religiosos. De los que rechazarían las órdenes de evacuación, el 81 por ciento se declaran religiosos en oposición al 36 por ciento que se declaran laicos.

«Esta encuesta muestra conclusiones que dan una gran señal de aviso a la luz de las fortalecidas tendencias de puntos de vista extremistas entre la juventud», dijo un funcionario del Ministerio de Educación.

El sondeo, que también reveló que un número relativamente elevado de la juventud piensa votar y que la democracia sigue siendo el sistema de gobierno preferido, indica «una brecha entre el consenso sobre la democracia formal y los principios esenciales de la democracia, que prohíben que se nieguen derechos a la población árabe», dijo el funcionario.

«Las diferencias en las posiciones de jóvenes religiosos y laicos, que están creciendo acusadamente desde un punto de vista demográfico, deben ser un motivo de preocupación para todos nosotros, porque ésta será la cara del Estado dentro de 20 ó 30 años», señaló Bar-Tal. «Hay una combinación de fundamentalismo, nacionalismo y racismo en la visión del mundo de la juventud religiosa».

Fuente: Rebelion

viernes, 20 de noviembre de 2009

RUTA 443

La Ruta 443 une el noroeste de Jerusalen con el area metropolitana de Tel-Aviv. Era una de las principales arterias de trafico palestino del distrito sur de Ramallah uniendo esta con los pueblos palestios que se extienden a suroeste de la ciudad como Al Burj, Saffa, Kharbatha El Misbah, Beit Ur 'El Tahta, Beit Ur' El Fuqa y Beituniya. Antes de la segunda intifada Israel amplio la carretera requisando tierras palestinas, arrancando cientos de olivos y convirtiendo la carretera en una autopista de cuatro carriles. Alego Israel que la tierra fue requisada atendiendo a las necesidades de la población local y prometió a los palestinos afectados que se les permitiría utilizarla.

A pesar de dicha promesa, a partir de 2002, Israel prohibió a los palestinos viajar en coche o a pie en los 14 kilómetros de la carretera que se encuentra en Cisjordania. La prohibición también se aplica en casos de emergencia médica y en el transporte de mercancía de las aldeas palestinas de los alrededores. Siendo la alternativa para los 35.000 residentes de las aldeas situadas a ambos lados de la Ruta 443 una carretera de un único carril mucho más larga que el camino original y en peores condiciones.

La prohibición de movimiento de los palestinos en la Ruta 443 nunca fue autorizada por una orden militar o cualquier otro medio legal. Llevándose a la practica en primer lugar mediante obstáculos físicos como puertas de hierro, bloques de hormigón y/o puesto de control y más tarde por patrullas del ejército.

La necesidad de emplear la Ruta 443 es esencial para los palestinos. Siendo esta el principal camino que los lleva de sus tierras de cultivo y la principal ruta de acceso a Ramallah, el principal centro urbano donde los palestinos de las aldeas de alrededor acuden a los hospitales, escuelas y servicios sociales.

La prohibición vulnera el derecho de los palestinos a la libertad de circulación, y, en consecuencia, su capacidad para ejercer otros derechos, tales como el derecho a la salud, al trabajo, a la vida familiar y social y a la educación entre otros.

Según la legalidad internacional Israel tiene el deber de proteger la vida de todas las personas del territorio bajo su control. Tiene derecho a imponer restricciones a la circulación de los palestinos, pero sólo cuando sea imprescindible por razones de seguridad y de conformidad con el principio de proporcionalidad. La prohibición de uso de la Ruta 443 para los palestinos sin embargo parece servir a fines ajenos como es el deseo de Israel de anexionarse de facto el área que la carretera recorre. La carretera une dos partes de Israel; el noroeste de Jerusalén y el área metropolitana de Tel-Aviv cruzando territorio palestino ocupado.

Si Israel lo que pretendía era únicamente proteger la vida de los israelíes y no anexionarse un territorio que no le pertenece podría haberlo hecho prohibiendo o limitando los viajes a través de esa carretera, construyendo otra en su propio territorio, no en el territorio palestino.

La prohibición es también una violación flagrante del derecho internacional que prohíbe el castigo colectivo. Según Israel las restricciones de movimiento a los palestinos son una medida preventiva de seguridad y no un castigo colectivo. Sin embargo la gran mayoría de las personas que sufren la prohibición no son sospechosas de representar ninguna amenaza. La prohibición también constituye una discriminación racial, ya que se basa en el origen nacional de las personas que desean emplear la carretera. Dicha discriminación estaría prohibida en virtud del derecho internacional.

En junio de 2007 residentes de seis aldeas a lo largo de la ruta representados por la Asociación por los Derechos Civiles de Israel solicitaron a la Corte Suprema de Justicia eliminar los obstáculos que les impiden el acceso a la carretera permitiendo a los palestinos el uso de la Ruta 443. Como respuesta el ejército anuncio que iba a permitir que 80 vehículos de las aldeas peticionarias viajaran por la carretera por el día. Restringiendo la circulación nocturna por la via únicamente por necesidades humanitarias previa coordinación con la Administración Civil. Los vehículos podrían entrar a través del check point de Al-Misbah Khirbata y llegar hasta la aldea de Al-Jib donde retornarían las carreteras secundarias que le conducirían a Ramallah.

Los vecinos rechazaron la propuesta manteniendo su petición ante el Tribunal Superior ya que proporcionar un movimiento parcial a lo largo de la Ruta 443 era insuficiente no satisfacía sus necesidades básicas al estar limitado el acuerdo a un pequeño número de vehículos y a unas determinadas horas diarias.



La Ruta 443 es un ejemplo del régimen de prohibición de viajes que Israel impone a los vehículos palestinos en diversas carreteras repartidas por la Cisjordania ocupada. B´Tselem pide a las autoridades israelíes que cancelen inmediatamente la prohibición de movimiento de los palestinos en la Ruta 443 para que todos los palestinos puedan hacer uso de ella. B´Tselem también insta a las autoridades a eliminar las restricciones similares en otras carreteras como la Ruta 557 que va desde el check pont de Huwara a las aldeas de Beit Furik y Beit Dajan y la Ruta 90 que es la principal arteria norte-sur del Valle del Jordán

Fuente: B´Tselem

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